En el año 2014 el Consejo Directivo de la Institución instituyó la cátedra Antonio Mazo Mejía, con el fin de mantener vigente los principios y valores bajo los cuales fue fundada la Institución.

Esta cátedra tuvo como fin incentivar la participación activa de toda la comunidad CEIPA, afianzando la plataforma estratégica CEIPA y logrando enriquecer la formación integral de nuestros alumnos, egresados y colaboradores.

El Director de la Cátedra Antonio Mazo Mejía en el 2014 fue el Señor José Marduk Sánchez Castañeda. A continuación te invitamos a conocer un poco de un gran formador y profesional en educación:

JOSÉ MARDUK SÁNCHEZ CASTAÑEDAJOSÉ MARDUK SÁNCHEZ CASTAÑEDA

Profesional en las áreas de Educación y del Derecho. Conocimientos y experiencias en las instancias académica y administrativa de la educación. Conocimientos y experiencias en los campos de la conciliación y el litigio en Derecho Administrativo y Laboral.

Profesional en Educación con título de Licenciado, en Derecho con título de Abogado y Especialista en Derecho Laboral. En los campos de la investigación, administración, educación, proyectos, derecho. Ha sido coinvestigador en proyectos de educación.

Autor de libros y artículos en los campos de su saber profesional. Además, cuenta con rica experiencia como docente de Educación Básica, Media y Superior; Supervisor y Práctica de Pregrado y Postgrado; asimismo en el campo administrativo de la educación y empresarial; ejercicio del derecho. En el ITM desempeñó los cargos de Secretario General, Director de Control Interno y Rector.

aprender-banner1La cátedra Antonio Mazo Mejía le brindó la oportunidad de reflexionar,  a lo largo del presente año, sobre los principios y valores que constituyen la filosofía de la Fundación Universitaria CEIPA, con el fin de proponerle, en forma reiterativa, que se construya, tal como lo propuso el Fundador Antonio Mazo Mejía, como persona centrada en principios y caracterizada por un aprendizaje continuo, energía positiva, vocación de servicio y autorrenovada.

Usted asumió con seriedad cada uno de los siguientes principios con su respectivo valor fuente:

PRINCIPIOVALOR FUENTE
Aprender a SerIntegralidad
Aprender a ConvivirRespeto
Aprender a AprenderFlexibilidad
Aprender a HacerResponsabilidad

Nos corresponde ahora en esta Cátedra el estudio del Principio de Aprender a Metacompetir con su  valor fuente de Fractalidad, que concibe la filosofía CEIPA, de la siguiente forma:

Aprender a Metacompetir – Fractalidad.  Este aprender que surgió en el Comité de Dirección de la Institución,  está profundamente ligado a los nuevos rumbos de la civilización contemporánea;  etimológicamente significa  “competir- más allá de”, y sus principales connotaciones son el saber competir en un espacio virtual, carente de límites espacio-temporales, en el mundo del conocimiento, donde las ideas, las imágenes y los conceptos, son el hábitat propio del espíritu.  El competir se evidencia en las tres dimensiones: el ser competente, el ser competitivo y el saber direccionarse.

Al profesional no le basta con ser competente en su profesión, tiene además que ser competitivo y líder; éstas son las principales dimensiones del Aprender a Metacompetir.

El valor fuente de la Fractalidad viene del verbo latino “frango-ere-fregi-fractum”, que significa, romper, fragmentar, hacer pedazos, desmenuzar.  En el mundo de hoy, el profesional tiene que ser capaz de asumir las permanentes rupturas que se originan en el desarrollo del conocimiento, de la evolución y aparición de las tecnologías y de la necesidad de buscar nuevas formas de aplicación de ellas al ejercicio profesional; este valor hace alusión a la capacidad de innovación, a la apertura al cambio y a la capacidad de adaptación a nuevos entornos.

Fractalidad se refiere también a la habilidad y capacidad de ampliar el espectro perceptivo que permite ver el mismo fenómeno desde diferentes ángulos, niveles de profundidad y en varios espacios simultáneamente, para recrearlo y conocer las normas y principios que lo regulan”.

Con sujeción a la anterior descripción, asumiremos el estudio de los principales aspectos de esta principio y valor fuente, a través de las siguientes ocho lecciones:

banner-interno-pagina_0“La educación para el desarrollo de sí mismo, sólo entra de contrabando en la universidad.”
Fantini

Estar preparado para el cambio constante, es uno de los mandatos dados a través de la filosofía CEIPA, donde se encontrarán los principios y valores que concretan la educación como un proceso de desarrollo integral de las personas.

En la Cátedra Antonio Mazo Mejía nos corresponde, en los meses de junio, julio y agosto, asumir el estudio del Principio “Aprender a Aprender” con su valor fuente “la Flexibilidad”.

Sea lo primero, abordar la descripción que encontramos en la misma Filosofía CEIPA: “Aprender a Aprender – Flexibilidad.  La inteligencia y la libertad son las dos notas esenciales de la persona y su ser, su realización, dependen de la conquista de la verdad, razón por la cual, así como la realización de la persona es un proceso de toda la vida, el aprender, es también una tarea que tiene la misma duración de la existencia del hombre; es eso lo que significa la educación permanente.

De lo anterior se desprende que la Institución no tiene como objetivo el enseñar cosas, sino el “enseñar a aprender”; los contenidos que se enseñan a través de nuevas tecnologías educativas, el material, las estrategias, los medios; si así se quiere entender, son el pretexto a partir del cual desarrollamos nuestras competencias para gestionar el conocimiento.

El valor fuente es la Flexibilidad, con el cual se significa tener la mente abierta a nuevas posibilidades de aprendizaje; es saberse un aprendiz permanente de un universo en constante cambio que demanda de las personas, la humildad necesaria para aceptar que cada afirmación que se hace, abre las puertas a mil interrogantes; la tolerancia para encontrar en el otro su verdad, y la convicción de que el hombre camina hacia la conquista de la verdad a partir del aprendizaje permanente”.

Con fundamento en lo transcrito, intentaremos en ocho sencillas y cortas lecciones esculcar este principio y este valor, una lección por semana con propuestas concretas:

“Los principios correctos son como brújulas: siempre señalan el camino”
Stephen R. Covey (1993)

Los principios forman parte de las sociedades civilizadas y, a diferencia de los valores, como lo afirma Stephen R. Covey, son objetivos y externos y funcionan obedeciendo a leyes naturales.  Los valores son subjetivos e internos.  Los principios son el territorio y los valores son los mapas que, sin ser el territorio, en forma subjetiva lo representan.

El ser humano es sociable por naturaleza, afirmó Aristóteles, pero, para Antonio Mazo Mejía el Convivir es un principio para el CEIPA y es necesario aprenderlo y, para ello, se debe alinear con el Respeto como valor.  ¿Cómo es posible esta combinación de convivir con el respeto?, ¿Cómo se aprende a convivir con respeto?, ¿Es necesario aprender a respetar para poder convivir?  Veámoslo a través de 8 sencillas y cortas lecciones, una por semana, acatando siempre el ejemplo del Fundador Antonio Mazo Mejía y acatando sus palabras:

“He utilizado un lenguaje sencillo, conversacional, buscando ser inteligible y claro para nuestra juventud; intencionalmente he evitado caer en elaboraciones que por su fundamentación científica, o su presentación muy erudita distraigan a los lectores del objetivo fundamental, que es atraer su reflexión sobre el tema tratado: prefiero pecar de elemental para llegar al lector, que posar de erudito corriendo el riesgo de distraer su atención, o de sacrificar su reflexión, la cual deseo que lo lleve a tomar decisiones muy profundas e importantes para la construcción de su futuro”.

“Toda persona educada necesita aplicar el conocimiento para desempeñarse debidamente en el presente y, mucho más, para moldear el futuro”
Peter F. Drucker

La “Cátedra Antonio Mazo Mejía” inició su ciclo con reflexiones sobre el principio de Aprender a Ser y su valor fuente de la Integridad, es decir, se invitó a una aplicación del conocimiento al “Ser” de la persona donde cumplía la función de permitir el conocimiento de uno mismo, a través del crecimiento intelectual, moral y espiritual.  En este momento de la Cátedra, la invitación se centra a que reflexionemos sobre la aplicación del conocimiento al “Hacer” el que se tiene como el inicio de la “Revolución Industrial”.  En el contexto de la filosofía CEIPA, el “Aprender a Hacer” es uno de los principios fundamentales de la Institución, con su valor fuente de la Responsabilidad.

Abordemos la descripción de este principio y de este valor en la filosofía CEIPA:

“Aprender a Hacer-Responsabilidad. El hombre está en el tiempo como un ser que puede potenciarse, es decir, como un ser que siempre está haciéndose, realizándose, adquiriendo su perfección; los existencialistas afirmaron que la persona es una tarea.  Ese hacerse del ser humano se logra a través  de su interacción con el universo, con su entorno; y en ese actuar aparece la vocación, es decir, la llamada, la preferencia por realizarse a través de un hacer específico.

El hombre profesa su existencia través de ese hacer por el cual siente predilección, esto es, a través de la profesión que elige; este aprender en cuanto se refiere a uno de los quehaceres principales de nuestra institución, hace referencia a la profesionalización en los pregrados, a la especialización para programas de posgrado, a la educación continuada, a la gestión del conocimiento,  a la consultoría y demás responsabilidades que nos confíen las empresas.  El imperativo para nosotros en la ejecución de este aprender, es la calidad en todo lo que hagamos.

El valor fuente es la  Responsabilidad como conocimiento y comprensión de los deberes, la cual entendemos como el asumir las consecuencias de nuestras acciones u omisiones y de su proyección a nuestros clientes y a la sociedad”.

Con fundamento en lo transcrito, intentaremos en ocho cortas lecciones asumir aspectos importantes de este principio y valor, como complemento a los que ustedes tiene.  Son ocho lecciones para dos meses, una lección por semana:

Durante el periodo que corresponde del mes de enero al mes de marzo, trabajaremos el principio Aprender a Ser.

Este principio hace referencia concretamente a la persona, la cual está en un permanente hacerse desde que nace y a lo largo de toda su vida; nunca el ser humano está acabado, terminado, es decir, plenamente realizado; la educación debe privilegiar el Aprender a Ser; y privilegiar significa ayudar, orientar, potenciar, no imponer, ni manipular, ni obligar; el punto de partida de toda educación es el reconocimiento del otro como persona, con todo lo que ello implica, como el reconocimiento de su libertad y el respeto a todos sus derechos.

De este principio se desprenden todos los valores, los cuales tienen sentido en tanto que son referidos a las personas; pero hemos elegido como valor fuente, La Integralidad, para significar con él, que la educación que impartamos tiene que ser una educación integral, una educación que apunte a la totalidad del ser humano, en sus principales dimensiones ontológicas, como son lo biológico, lo psicológico, lo intelectual, lo estético, lo social, lo cultural, lo político, lo religioso, lo trascendente.

Muy relacionados con este Aprender a Ser, hay otros dos aprenderes que son de suma importancia para el ser humano, y son; aprender a bien – estar y aprender a tener.